domingo, 14 de abril de 2013

Valle del Lunarejo



La cuenca del arroyo Lunarejo se ubica en el norte  del sistema de la Cuchilla de Haedo que cumple una función  de corredor biológico que facilita el ingreso de flora y fauna subtropical desde el sur de Brasil. Es un área representativa de las Quebradas del Norte cimentadas en la Cuesta Basáltica, un paisaje de intensa belleza,  caracterizado por cerros de cimas planas que delimitan estrechos valles modelados por sus cursos de agua. Su clima está caracterizado por una temperatura media  de 19º, con medias mensuales que van desde  los 24.7º en enero hasta los 11.1º en julio.

Su geología se encuentra en una zona de contacto entre las formaciones Arapey y Tacuarembó, constituidas por lava básica intercalada con areniscas eólicas. La edad de los derrames se sitúa en el Cretácico Inferior, mientras que la formación continental corresponde  al Jurásico-Triásico. Las quebradas son profundas incisiones entalladas en la roca basáltica, de importantes pendientes y relieve poderoso donde confluyen cuevas, paredones verticales y saltos de agua que albergan una exuberante vegetación selvática subtropical.

El área posee diversos ambientes naturales que incluyen  pastizales, bosques serranos, ribereños y de quebradas, matorrales, arroyos y cañadas que dan refugio  y alimento a una fauna autóctona de gran interés por su rareza, presencia y organización geográfica. Allí se han registrado más de 150 especies de aves, muchas de ellas sólo conocidas en ese lugar y algunas presentan una abundancia muy superior a otras regiones del país. Entre éstas: el tachurí coludo, la bandurria amarilla, la vuidita colorada, la seriema, el maracaná y el gavilán pardo. Entre los anfibios se destacan dos especies, la ranita uruguaya y el sapito de Devicenzi; en reptiles, la víbora de cascabel extinguida en el sur uruguayo, y entre los mamíferos, el oso hormiguero chico, el tatú rabo molle, el gato margay, el coatí, el coendú y el guazubirá. “Su rica biodiversidad y su belleza escénica la hacen representativa de un ecosistema característico de quebradas”, afirma Rossana Berrini, bióloga de la Dirección Nacional de Medio Ambiente que estudia el área desde 1995.


Plan de Manejo
Desde 2001 el Paisaje Protegido Valle del Lunarejo recibe protección de la Intendencia Municipal de Rivera y el 14 de octubre de 2009 fue firmado el decreto de ingresó al SNAP como Paisaje Protegido. A fines de ese mismo año fue firmado un convenio entre el Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y la comuna riverense para coordinar las primeras acciones de gestión del área, que incluye un Plan de Manejo y la puesta en funcionamiento de un organismo de dirección compartida en el que participan técnicos, funcionarios y pobladores.

Fauna del Lunarejo
Coendú, tamandúa, ranita uruguaya, tachurí coludo.
Entre anfibios, reptiles, aves y mamíferos se han registrado más de 200 especies de vertebrados, con dos descubrimientos de particular importancia realizados por biólogos de la Dirección Nacional de Medio Ambiente y la Universidad de la República. La primera fue la ranita uruguaya (Hyla uruguaya), que hasta 1995 tenía escasos registros en el país y ninguno en el departamento de Rivera. Pero el caso más relevante fue la presencia de la víbora de cascabel (Crotalus durissus terrificus), una especie que no había sido colectada desde 1963 y que se sumó a las ya existentes: yarará (Bothrops neuwiwdi pubescens), coral (Micrurus frontalis altirostris) y todas la variedades de cruceras. Entre los saurios prevalecen: el geko de las piedras (Homonota uruguayensis), camaleón cola espinosa (Tropidurus torquatus), lagartija verde de cinco dedos (Cnemidophorus lacertoides), y entre los anfibios el sapito de Devicenzi (Melanophryniscus devicencii).

Allí también fueron citadas aves que definen su ambiente: tachurí coludo (Culicivora caudacuta),  bandurria amarilla, viudita colorada, seriema, loro maracaná, gavilán pardo, cigarra (Haplospiza unicolor) y corbatita boina negra (Sporophila bouvreuil) que había sido citada por última vez en 1920. Los mamíferos emblemáticos del área son: oso hormiguero, tatú (Dasypus novemcinstus), coatí (Nasua nasua), coendú (Coendou spinosus), guazubirá (Mazama gouazoubira), gato montés, zorro perro (Cerdocyon thous), comadreja mora, ñandú y se destaca la presencia del jabalí como especie invasora no autóctona.


 
     Oso hormiguero                                     Coendu


                                                                   Tachuri Coludo 

                                                                   Ranita Uruguaya





Arroyo Lunarejo
Es un afluente de la margen derecha del río Tacuarembó y su cuenca está enmarcada al oeste y al norte por la Cuchilla de Haedo y al sur por la cuchilla de la Venta que lo separa del arroyo Laureles.

Flora del Lunarejo
Valle, quebrada y planicie

La vegetación dominante del área está definida  por comunidades de pradera y vegetación leñosa arbustiva, asociadas con los montes naturales y un abundante sotobosque de helechos, piparáceas y orquídeas, junto a abundantes epífitas fundamentalmente bromeliáceas, orquidáceas y cactáceas. En el valle la flora es similar a otras del norte del país, con especies a destacar: saucelix humboldtiana), sarandí negro (Sebastianoia schotttiana), palo de leche (Sapium sp.), mataojos (Pouteria salicifolia), ceibo (Erythrina cristagalli). En zonas más húmedas se encuentra: franciso álvarez (Luehea divaricata), palo de jabón (Quillaja brasiliensis), camboatá (Cupania vernalis), laurel (Ocotea acutifolia), tarumán (Citarexylum montevidense), blanquillo (Sebastiania klotzschiana). En las zonas intermedias: molle rastrero (Schinus longifolius), quebracho flojo (Acanthosyris spoinescens), cedrón (Aloysia gratissima), aruera (Lithraea melleoides).


sábado, 13 de abril de 2013

Isla de Flores


Los recursos naturales conforman una reserva estratégica fundamental para la soberanía nacional y el desarrollo del Uruguay; es por ello, que se han planteado numerosas estrategias para la conservación de la Diversidad Biológica, siendo la creación de un Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), una de las herramientas primordiales para el logro de estos objetivos.


Vista de la Isla de Flores

El área de protegida “Isla de Flores” que se propone para integrar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), según la Ley 17.234 y su Decreto Reglamentario Nº 52/005 ha venido precedida de una serie de antecedentes en cuanto a sus condiciones naturales para convertirse en un territorio con fines de conservación.

De acuerdo a los antecedentes existentes, la Isla de Flores forma conjuntamente con otras islas del territorio marino costero de nuestro país, el denominado Parque Nacional de Islas Costeras del Río de la Plata y Océano Atlántico. Dicho Parque está formado por las Islas: de La Coronilla (Verde e Islote), las islas de Castillos “isla del Marco e Isla Seca”, las islas “Rasa, Encantada e Islote de Encantada”, en Cabo Polonio, la “Isla de Lobos e Islote” y la “Isla de Flores”. El internes de las mismas es grande por muchas razones entre las que destacaríamos su rica y variada fauna, su flora características de ecosistemas insulares, sin olvidarnos del gran valor paisajístico, geológico e histórico cultural que poseen las mismas.

La geomorfología, la vegetación y la fauna de las islas están absolutamente modeladas y  caracterizadas por la acción del mar. Los procesos erosivos producidos por los agentes climáticos han esculpido el paisaje isleño, excavando y modelando los bordes de las islas. El interés de las islas se multiplica cuando nos sumergimos en sus fondos marinos, la topografía de los mismos es complicada, pero sirve de refugio natural para muchas especies. Además de una excepcional riqueza de especies y variedad de comunidades bentónicas, aparecen singularidades como concentraciones de especies de peces en la cercanía de muchas de ellas. De los más conocidos se destacan la corvina, el sargo y bancos de pejerrey.

En el año 2006, mediante el Decreto 441/006, se aprueba el Proyecto de Selección y Delimitación del Área Protegida “Isla de Flores” bajo la categoría de Parque Nacional, cometiéndose al MVOTMA a continuar con el procedimiento previsto en la normativa a los efectos de la incorporación el SNAP.

Ubicación

Desde el punto de vista geográfico el área se encuentra en aguas del Río de la Plata, al SE de Montevideo, a seis millas de la costa en Carrasco y a once millas del Banco Inglés. Tiene una extensión de 1.700 metros en dirección SW a NE, con un ancho máximo de 370 metros. Es de naturaleza pedregosa y está conformada por 3 islas: al NE por una formación rocosa con 13 metros de altura que se encuentra unida al resto por restingas que se aprecian en bajamar, al SW se encuentra una segunda isla unida al resto por restingas y por un terraplén construido entre ellas, pudiendo quedar separadas en la pleamar.

La Isla puede ser dividida en tres sectores o componentes. El Sector 1, corresponde a la zona Oeste de la isla. Suele conocerse esta parte del territorio insular como “primera isla” o “isla grande”. Se concentra allí la mayoría de los edificios, incluido el faro. Se trata además del sector donde se ubica el muelle de desembarco (34º56’00.7’’S - 55º55’02.8’’W).

Las tres islas que componen la Isla de Flores presentan una topografía con característica de huso alargado con una longitud total que se aproxima a los dos kilómetros y un ancho que varía entre 300 y 500 metros en dirección norte sur.

La primera isla y la segunda están unidas, y la segunda con la tercera están separadas, salvo en las grandes bajamares. El punto más alto, está ubicado en la primera isla y alcanza los 17 metros sobre el nivel del mar. El otro punto de destaque se ubica en la tercera, y es un peñasco de 14 metros de altura. Siendo el punto más de la segunda una elevación de 8 metros.

La conformación rocosa de las islas es la anfibolita metamórfica que se caracteriza por un color grisáceo, apareciendo líneas de cuarzo blanco. Las islas son totalmente rocosas, sin playas de arena y están rodeadas de restingas que se prolongan bajo el agua. Las profundidades que circundan las islas son de escasa magnitud y a su alrededor aparecen bajíos. La zona más peligrosa para la navegación es la prolongación de la restinga en la tercera isla en dirección noreste, con una extensión de casi una milla.
Isla de Flores
Flora y fauna

La isla de Flores presenta características generales de flora y fauna de relevancia para conservación, especialmente la presencia de numerosas aves entre las que se han encontrado 31 especies: la Gaviota Cocinera (Larus dominicanus), Ostrero Común (Haematopus palliatus), la Garza Blanca Chica (Egretta thula), Vuelvepiedras (Arenaria interpres), el Chorlo dorado (Pluvialis dominica), Chorlito de Collar  (Charadrius collaris), Chorlito Pecho Canela (Charadrius modestus), Playero Patas Amarillas Chico (Tringa flavipes), Playerito Rabadilla Blanca (Calidris fuscicollis), Paloma Antártica (Chionis albus), Gallareta Grande (Fulica armillata), Macá Grande (Podiceps major), Albatros Chico (Diomedea melanophrys), Petrel Negro (Procellaria aequinoctiallis), Biguá Común (Phalacrocorax olivaceus), Mirasol Grande (Botaurus pinnatus), Tero Real (Himantopus mexicanus), Gaviotín Cola
Larga (Sterna hirundinacea), Gaviotín de Antifaz (Sterna trudeaui), Gaviotín Real (Thalasseus maximus), Tero (Vanellus chilensis), Paloma Torcaza (Zenaida auriculata), Remolinera (Cinclodes fuscus), Picabuey (Machetornis rixosus), Tijereta (Tyrannus savana), Golondrina Negra (Progne elegans), Golondrina Azul Grande (Progne chalybea), Ratonera Común (Troglodytes aedon), Calandria de Tres Colas (Mimus triurus) y el Músico (Agelaioides badius).
Chorlito dorado

En las costas uruguayas predominan las playas arenosas, pero también emergen áreas rocosas de distinta naturaleza y tamaño, siendo la mayor parte de éstos, sistemas expuestos con pocas áreas protegidas. Siendo la isla de Flores una de las situaciones donde se generan las condiciones para existencia de sectores importantes con vegetación halófila donde se desarrolla el cangrejal con vegetación compuesta por Juncus acutus y Spartina montevidensis.

En los sustratos rocosos del Río de la Plata en el Supralitoral es posible encontrar los líquenes Caloplaca montevidensis, formando un mosaico naranjo, debajo del cual se encuentra un mosaico gris verdoso formado por Parmellia y Buellia. Existen asimismo, numerosas especies bentónicas que tienen importantes desarrollos como ser las comunidades de mejillones donde se destaca la conformada por Mytella charruana, Brachiodontes darwinianus y Braciodontes rodriguezi siendo uno de los límites oeste de distribución de esta especie. La comunidad de Mytella provee un hábitat complejo en el cual pueden vivir el poliqueto  Neanthes succinea, numerosos nematodos y otros invertebrados. Asimismo, se encuentra una importante comunidad compuesta por los cirripedios Chthamalus bisinuatus y Balanus improvisus, con importantes desarrollos en algunas de las áreas de la costa de la Isla de Flores.
File:Balanus improvisus on Mya arenaria shell.jpg
Balanus improvisus

 Entre las comunidades de algas hay predominancia de Enteromorpha sp entre las cuales es posible encontrar importantes poblaciones de Isópodos especialmente Ligia cf. exótica (piojo de mar), otros crustáceos como el anfípodo Orchestia platensis,  los cangrejos Chasmagnathus granulata, Cyrtograpsus angulatus, y Metasesarma sp y siendo además posible encontrar restos del molusco Littoridina australis.
Chasmagnathus granulata

 Entre los peces se destacan la corvina Micropogonias fumieri, la pescadilla Cynioscion gautucupa, la brótola Urophysis brasiliensis, la lisa Mugil planatus, el pejerrey Odontesthes spp, asi como, peces estacionales de importancia económica y para la pesca deportiva.

Patrimonio

La Isla de Flores presenta distintos edificios en su mayoría en estado ruinoso, en la primer isla es donde se encuentra el Faro levantado en 1828, el cual se caracteriza por su arquitectónica y es el edificio que presenta el mejor estado de conservación.
Faro




Otros edificios son: el lazareto construido en 1869 con el fin de dejar en cuarentena a los pasajeros de los barcos en los que se habían declarado enfermedades infectocontagiosas, generalmente los provenientes de Brasil y el Caribe.  El lazareto estaba compuesto por un edificio de 3 módulos con dos pisos de altura y otras construcciones auxiliares como el centro de desinfección que tenía 4 estufas a vapor de las cuales se conservan dos. En la primer isla, se construyó la Comandancia o Capitanía donde se instaló la autoridad nacional. En la segunda isla se instaló un hospital de enfermedades infectocontagiosas y lindero al mismo un rectángulo o modo de cementerio.

martes, 9 de abril de 2013

Actividades a desarrollar

En este espacio cada uno deberá subir al blog una presentación del área protegida de nuestro país que haya sido asignado por el docente.  Pueden utilizar la herramienta informática que prefieran.

miércoles, 3 de abril de 2013

Unidad N° 1 "La Biodiversidad como riqueza a conservar"


Propuesta programática.


La propuesta programática de 2º año Bachillerato opción biológico, plantea como eje vertebrador al estudio de la Biodiversidad; diversidad desde el punto de vista genético, de especies, ecosistémica y cultural.

La organización del programa responde a la ubicación del Liceo, con costas sobre los ríos San José y Río de La Plata, destacando por lo tanto los ambientes marinos y de agua dulce así como la pradera, sobre todo porque nuestro departamento se encuentra inserto dentro de la cuenca Lechera.

Se priorizará dentro de cada sistema ecológico el estudio de la zoología teniendo en cuenta el enfoque eco-eto-evolutivo, mencionando también  la flora característica de cada lugar así como las adaptaciones que presenta de acuerdo al ambiente en el que se encuentra.

El hecho de ir abordando los diferentes ambientes naturales del Uruguay tiene como objetivo identificar diferentes especies, sus características principales, las relaciones entre ellos, con las demás especies y con el medio, así como sus adaptaciones,  además de reconocer  la influencia del hombre sobre estos ambientes.

Este abordaje desde un enfoque sistémico permitirá a los alumnos a reconocer que nada está aislado, sino que todos los componentes y fenómenos se relacionan de alguna manera, cada fenómeno, hecho  o proceso influye o determina a los demás.